RECLAMACIONES DE CONSUMO
Defendemos tus derechos
Reclamamos por ti lo que es justo: rápido, eficaz y sin complicaciones.
Reclamamos por ti lo que es justo: rápido, eficaz y sin complicaciones.
En el día a día, como consumidores, establecemos decenas de relaciones contractuales: desde la tarifa de la luz o el contrato de internet, hasta la compra de un electrodoméstico o la suscripción a un servicio de streaming.
Lamentablemente, es común encontrarse con cobros indebidos, servicios no prestados o cláusulas abusivas que las empresas imponen aprovechando su posición de fuerza.
En Reclamaley sabemos que enfrentarse a una gran corporación puede ser intimidante y agotador. Si sientes que te han cobrado de más, que el producto no cumple lo prometido o que te impiden darte de baja de un servicio, no tienes por qué conformarte.
Tu derecho a un trato justo está protegido por la ley, y nosotros nos encargamos de que se respete.
Es posible que hayas pagado de más por situaciones que, legalmente, no debías asumir. Reclama lo que es tuyo.
Si firmaste una hipoteca en los últimos años, es posible que hayas pagado gastos que no te correspondían.
La normativa ha cambiado y ahora tienes derecho a recuperar ciertos costes que los bancos te hicieron asumir indebidamente.
Entre los gastos más comunes que puedes reclamar se encuentran:
Cobros tras haber solicitado la baja, penalizaciones por permanencia injustificadas o servicios de roaming mal facturados.
Lecturas estimadas erróneas, altas no solicitadas o cortes de suministro injustificados.
Productos defectuosos que la tienda no quiere cambiar, retrasos excesivos o negativa a aplicar el derecho de desistimiento.
Negativa de la aseguradora a cubrir un siniestro incluido en póliza o subidas de prima sin previo aviso.
Presupuestos no respetados o reparaciones defectuosas que causan nuevas averías.
Gimnasios, cursos de formación o plataformas digitales que imponen barreras para la cancelación.
Revisamos toda la documentación relacionada con tu empresa o servicio.
Nos encargamos de presentar la reclamación de forma formal.
Si la reclamación es exitosa, te ayudamos a recuperar lo que has pagado.
Las reclamaciones de consumo están respaldadas por una serie de leyes y normativas europeas y españolas. Estas leyes protegen tus derechos como consumidor y te permiten reclamar lo que te corresponde si una empresa no cumple con lo que te prometió.
El Tribunal Supremo y el Tribunal de Justicia de la Unión Europea han dictado varias sentencias importantes que respaldan los derechos de los consumidores.
Estas sentencias han declarado abusivas muchas prácticas comerciales, como la publicidad engañosa, los gastos ocultos o las cláusulas abusivas en contratos.
Por ejemplo, en España, el Tribunal Supremo ha dictado que las cláusulas abusivas son nulas y que el consumidor tiene derecho a reclamarlas, independientemente de su aceptación inicial.
Cuando existe un incumplimiento o un abuso, la ley establece que el consumidor no debe sufrir ningún perjuicio económico.
Cualquier persona que haya sufrido un abuso por parte de una empresa puede reclamar. Los derechos del consumidor están protegidos por la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios.
El Tribunal Supremo y el Tribunal de Justicia de la Unión Europea han dictado varias sentencias importantes que respaldan los derechos de los consumidores.
Estas sentencias han declarado abusivas muchas prácticas comerciales, como la publicidad engañosa, los gastos ocultos o las cláusulas abusivas en contratos.
En España, el Tribunal Supremo ha establecido que las cláusulas abusivas pueden ser declaradas nulas y que el consumidor puede reclamarlas, aunque inicialmente hubiera aceptado el contrato.
Cuando existe un incumplimiento o un abuso, la ley protege al consumidor frente a los perjuicios económicos que se hayan producido.
Cualquier persona consumidora que haya sufrido un incumplimiento o una práctica abusiva por parte de una empresa puede presentar una reclamación.
Los derechos de los consumidores están protegidos por la normativa de defensa de consumidores y usuarios.
Si has sido víctima de abusos por parte de una empresa, ya sea por productos defectuosos, servicios no prestados o cláusulas abusivas, puedes reclamar independientemente de la entidad o empresa con la que hayas firmado el contrato.
A continuación, te mostramos algunas de las principales entidades y empresas con las que puedes reclamar los gastos de consumo:
Si compraste un producto defectuoso o si la empresa no cumplió con las condiciones del contrato, tienes derecho a reclamar. Amazon, al ser una de las principales plataformas de comercio electrónico, está sometida a las leyes de defensa del consumidor.
Si has contratado un servicio que no se ha prestado correctamente, o si la factura incluye cargos incorrectos, puedes reclamar a Movistar. Las telecomunicaciones deben ofrecer una calidad de servicio adecuada.
En el caso de las empresas de suministros (electricidad, gas), como Iberdrola, si has sufrido un corte de servicio, cobros indebidos o no has recibido la factura correcta, puedes reclamar y exigir la devolución del dinero.
Si compraste entradas a través de Ticketmaster y el evento fue cancelado, no recibiste el servicio que se prometió o hubo un cambio en las condiciones de la compra, puedes exigir la devolución de tu dinero.
Si has comprado un producto o servicio con El Corte Inglés y no ha sido entregado como se prometió, o si encuentras que el producto está defectuoso, tienes derecho a solicitar el reembolso o cambio.
¿Tienes un caso que reclamar?
Estudiamos tu caso gratis y te orientamos sobre tus opciones.

Si has comprado un producto que no funciona correctamente o no coincide con lo descrito, la ley te protege con los siguientes plazos y condiciones:
Si te han cobrado por un producto o servicio que no has adquirido, la ley te ampara. Tienes derecho a reclamar el importe y exigir la devolución completa del dinero.
Si una empresa no cumple con el plazo de entrega acordado, tienes derecho a reclamar.
En caso de no cumplir con el plazo y no ofrecer una alternativa razonable, puedes exigir una compensación económica por el incumplimiento.
Si una empresa te cobra un precio superior al pactado en el contrato, en la oferta o en la publicidad, tienes derecho a reclamar que se respete el precio correcto.
La información ofrecida antes de contratar, incluyendo la publicidad, las promociones y las condiciones económicas anunciadas, puede ser exigible por el consumidor aunque no aparezca expresamente en el contrato.
Una cláusula abusiva es aquella que no ha sido negociada individualmente y que causa un desequilibrio importante entre los derechos y obligaciones de la empresa y del consumidor.
Si detectas una cláusula abusiva en tu contrato, puedes reclamar para que se tenga por no puesta y no se aplique.
Si has presentado una reclamación y la empresa no responde, no significa que hayas perdido tu derecho a reclamar. Lo importante es poder demostrar que la reclamación se presentó correctamente.